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KWB, eficiencia y calidad demostradas
Durante los últimos 20 años más de 40.000 calderas de biomasa KWB se han instalado en todo el mundo
KWB lidera, desde hace años, las tendencias más innovadoras de calefacción por biomasa. Cuenta con un Departamento propio de Investigación y Desarrollo y con las más modernas plantas de producción, lo que le permite ofrecer siempre productos de alta tecnología y con la máxima innovación.

Destina más del 5% de su facturación anual a I+D y dispone del Centro de Investigación y Desarrollo de la biomasa más importante de Europa y uno de los más prestigiosos del mundo. En él trabajan 30 de sus más de 200 empleados y sólo en 2008 destinó 54 millones de euros a I+D. Es reconocido internacionalmente, cuenta con numerosos socios de investigación y colabora con instituciones de renombre como el Instituto Fraunhofer o el Instituto Alemán de Aeronáutica y Astronáutica.
El Centro de Investigación y Desarrollo de KWB está abierto, entre otras cosas, a experimentar con nuevas biomasas propias de cada uno de los países en los que distribuye sus calderas. No es extraño que nuevos usuarios de calderas que disponen de biomasas propias, como podrían ser los fabricantes de aceite andaluces, que disponen del excedente que les supone el hueso de aceituna tras el proceso de elaboración del aceite, hagan llegar a los laboratorios de KWB en Austria, a través de su distribuidor en España, HC Ingeniería, muestras de su producto a fin de establecer si son o no adecuadas y adaptar los parámetros al nuevo tipo de biomasa a consumir, o bien dar las indicaciones adecuadas para que los técnicos encargados de la puesta en marcha y el mantenimiento de la caldera puedan hacerlo.
Esta versatilidad de las calderas de biomasa KWB, capaces de adaptarse en muchos casos a nuevas biomasas, supone una gran ventaja para la integración y expansión de KWB en nuevos mercados, ya que es posible potenciar en cada país aquella biomasa que es más abundante, contando siempre con la eficiencia y la garantía de un fabricante con larga experiencia y una probada fiabilidad.
La alta tecnología proveniente del Departamento de Investigación y Desarrollo fija siempre las nuevas metas a nivel internacional. Desde la directiva de la empresa declaran que "por lo menos, una innovación fundamental por año es nuestro objetivo". Una experiencia y una investigación de más de 20 años garantizan una gran facilidad de manejo de los equipos, una combustión limpia y una óptima utilización del calor con la más moderna tecnología, que ofrece una máxima protección al medio ambiente y un excelente ahorro económico. El objetivo de KWB es claro: mantenerse como líder indiscutible en innovaciones en el mercado.
Expansión internacional
La expansión geográfica de KWB es una demostración clara del protagonismo y la confianza que supone la calefacción con biomasa y que, sin duda, garantiza la tecnología KWB. La expansión internacional comenzó con el establecimiento de varias filiales en Alemania, Italia y Eslovenia. En estos momentos, la empresa austríaca dispone de oficinas en once países europeos -Austria, Alemania (4 filiales), Francia, Eslovenia, Suiza, Italia, España, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Holanda, Liechtenstein- y de interesantes mercados en todo el mundo, entre los que destaca Chile. En definitiva, sus catálogos se elaboran en siete idiomas diferentes, lo que da una idea de la magnitud de su distribución.
Más de 40.000 usuarios han confiado en KWB y ahora cuentan con instalaciones de biomasa que utilizan la tecnología austríaca para cubrir sus necesidades energéticas o parte de ellas. Instalaciones tan diversas como viviendas privadas, edificios privados y públicos, casas rurales, hoteles, centros deportivos, naves industriales, granjas, viveros, district heatings... llenan la larga lista de proyectos que utilizan KWB en sus instalaciones.
Biomasas a medida
Uno de los aspectos más importantes es que cada uno de estos 40.000 usuarios utiliza para su caldera la biomasa que le resulta más cómoda o más económica, en muchos casos incluso a coste 0, puesto que se trata de algún tipo de excedente generado por alguna actividad que lleva a cabo: astillas o serrín procedentes de la industria maderera, hueso de aceituna sobrante en el proceso de elaboración de aceite, cáscaras de almendra o de piña de piñones, que ofrece la industria de su recolección y/o manipulación, residuos de la poda de los árboles, cada vez más frecuente entre la administración pública que dispone del subproducto obtenido tras la poda de los árboles de sus municipios o los bosques cercanos, etc.
Cualquiera de estas calderas está, por supuesto, preparada para funcionar con pellet, biomasa por excelencia para todas o casi todas las calderas de biomasa existentes en el mercado (a excepción de algunas pensadas para quemar troncos o alguna otra biomasa específica). Pero su gran atractivo reside, sin duda, en su versatilidad para poder trabajar con otros biocombustibles, que pueden hacer su uso más cómodo y, principalmente, más económico.
Sólo en el mercado español se encuentran varios ejemplos de instalaciones con calderas KWB que están consumiendo otro tipo de biomasa con excelentes resultados. Así, por ejemplo, se puede hablar de una vivienda unifamiliar en Ávila que con una caldera de 40 kW (modelo USV Multifire V40) está trabajando perfectamente con cáscara de piña desde hace más de 5 años (una de las primeras calderas de biomasa austriacas en España), al igual que varias calderas en edificios del Ayuntamiento en el pueblo de Coca (Segovia) o múltiples viviendas unifamiliares en los pueblos de Íscar, Pedrajas de San Esteban, Megeces o San Martín del Arroyo en Valladolid, San Martin de la Vega del Alberche (Ávila), el Vivero Forestal Central de Valladolid (donde han empezado a pelletizarla), una vivienda unifamiliar en Olmedillo de Roa (Burgos)...; en el Agroturismo Can Guillo en Baleares utilizan un recurso como la cáscara de almendra combinada con una caldera KWB para generar el calor de las habitaciones, el ACS y calentar la piscina, ahorrando más de un 80% respecto al gasoil y con un control muy específico de la caldera sobre el tipo de combustible; el hueso de aceituna es también una importante biomasa en nuestro país y se dispone de diversos ejemplos, como el del Ayuntamiento de Torrejón de la Calzada (Madrid) con su caldera de 50 kW que se autoabastece del silo propio, o la piscina municipal de Puente Genil (Córdoba) con una instalación KWB de 3 calderas de 100kW, una vivienda unifamiliar en Cuerva (Toledo)... Asimismo, son múltiples las instalaciones que utilizan la astilla, como el Centro Forestal de Coca (Segovia), diversas instalaciones de 40 kW para el Ayuntamiento de Tabuyo del Monte (León), una cooperativa de frambuesa, el Centro Nacional de Educación Ambiental con su caldera de 150 kW en Valsaín o una instalación de vivienda unifamiliar de 1.000 m² en Guadalajara con una instalación de 100 kW, el Centro Cultural de Xinzo en Ponteareas (Galicia), con astillas de humedades entre el 30% y el 50% (dependiendo del modelo de caldera, parámetros difícilmente alcanzables con tecnologías inferiores de combustión) y utilizando los residuos de la poda de los bosques, aserraderos, carpinterías, briquetadoras...

La caldera puede adaptar su combustión y parámetros a cualquiera de estos tipos de biomasas, una vez contrastadas y analizadas, y sus sistemas de transporte de combustible desde el silo y mediante tolvas de carga ya han demostrado su robustez y eficacia en todas sus instalaciones, sólo es necesario no sobrepasar unas medidas determinadas y no incumplir ciertos parámetros de humedad que, en caso de no ser adecuados, dañarían a la instalación.
Tecnología de vanguardia
La tecnología de las calderas KWB es de las más avanzadas del mercado. Día a día el Centro de Investigación y Desarrollo de KWB trabaja para conseguir nuevas y mejores prestaciones para sus productos, con el fin de optimizar constantemente el resultado de los mismos y seguir estando a la cabeza tecnológica del sector.
Los avances de KWB están basados en los requerimientos de los más de 40.000 usuarios, que día a día sugieren posibles mejoras que, de inmediato, se convierten en objetivos a corto plazo del Departamento de Innovación.
Las calderas KWB se caracterizan por tener una altísima eficiencia en su uso diario y no sólo en laboratorio. Esto es debido al sistema de limpieza automática incorporado, que elimina varias veces al día los posibles depósitos de ceniza en los tubos de la caldera, permitiendo así una perfecta transmisión del calor que se produce. Este sistema es el más avanzado de los existentes en el mercado y ayuda, además, a incrementar la superficie de transmisión, con lo que se consiguen los mayores rendimientos en calderas de biomasa.
Los niveles de emisiones conseguidos por KWB están muy por debajo de cualquier normativa al respecto existente en el mundo, lo que la sitúa como una de las empresas que mejores resultado ha conseguido en este aspecto a nivel mundial.
El diseño de la cámara de combustión está realizado con la utilización del "Computational Fluid Dinamics (CFD)". Se trata de una herramienta de investigación que permite diseñar la cámara de combustión de manera que se optimiza el rendimiento de dicha combustión, gracias a la geometría de la propia cámara. KWB es la única compañía que utiliza esta herramienta para diseñar sus cámaras de combustión, lo que le posiciona en la vanguardia del diseño de sistemas de utilización de biocombustibles sólidos.
Por otro lado, KWB participa en numerosos proyectos de investigación con diferentes socios, lo cual le permite implementar mejoras continuas en todos los sistemas que forman parte de sus calderas.
KWB es líder en la minimización de energía auxiliar necesaria para el funcionamiento de sus calderas, consiguiendo llegar a un consumo de tan sólo el 0,5% de la energía generada.
Limpieza del quemador
KWB ha ido optimizando tanto la geometría como el material de los quemadores de sus calderas. La forma de su quemador permite un tránsito más continuo de la biomasa, evitando la formación de incrustaciones, mientras que su fabricación en fundición la dota de mayor resistencia al desgaste y de mayor vida útil.
Las calderas disponen de un sistema de limpieza automática del quemador, que consiste básicamente en un anillo giratorio accionado por un motor independiente que recorre todo el perímetro del quemador. La velocidad y configuración de dicho sistema dependerá de la calidad del combustible. Uno de los aspectos más importante de este sistema de limpieza es que permite la utilización de combustibles con mayor contenido en ceniza y con tendencia a formar escoria. Y una de las grandes ventajas es que se puede instalar a posteriori, lo que ofrece la posibilidad de incorporarlo a modelos anteriores al desarrollo de esta tecnología. Esto sucede con todas las mejoras obtenidas por KWB en sus investigaciones, las cuales pueden ser incorporadas con posterioridad a la adquisición de la caldera, lo que permite que en ningún caso se quede obsoleta. El usuario puede modificar su caldera, tras años de haberla comprado, para optimizar su configuración de acuerdo a los últimos avances.
Sistema de alimentación neumática de dos mangueras
KWB utiliza diversos sistemas de alimentación para hacer llegar la biomasa del silo a la caldera, como los tornillos sinfín, los sistemas de succión, etc. Pero una de las grandes novedades es su sistema de alimentación neumática de dos mangueras. Se trata de un sistema más limpio, puesto que no levanta polvo, al tratarse de un sistema cerrado, lo que reduce el mantenimiento y no requiere un cambio de filtros. Este sistema dispone de un contenedor intermedio de unos 120 litros y con forma circular especial que facilita que la entrada del pellet se produzca de forma suave, sin deteriorarse, y silenciosa. Incluye el alimentador neumático.
Las ventajas de este sistema de alimentación neumática con dos mangueras son su fiabilidad de funcionamiento, la seguridad que ofrece frente a futuras bajas calidades del pellet, la ausencia de turbulencias en la sala de calderas (formación de polvo) y la flexibilidad en la planificación de la instalación, puesto que las mangueras permiten mayor distancia hasta el silo.
Servicio técnico KWB
KWB cuenta con un servicio técnico altamente cualificado en cualquier lugar del mundo donde se instale una de sus calderas. Sus distribuidores para los diferentes países siguen cursos de formación en Austria, impartidos por técnicos austríacos en las propias instalaciones, donde se puede ver y aprender in situ cómo funciona la tecnología KWB.
Para KWB el servicio al cliente es primordial, por lo que uno de los requisitos imprescindibles para formar parte del grupo es garantizar un trato correcto, tanto en la venta, como en la instalación y, por supuesto, en el servicio postventa al cliente. El objetivo es tener la seguridad de que la instalación estará perfectamente atendida en todo momento, antes y después de haber instalado una caldera KWB. El objetivo principal de KWB es la satisfacción del cliente.
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