Los tres arquitectos ganadores de este concurso, Beatriz Pineda, Aleshiang Ben Torres e Ysel Jaquez, se conocieron hace tres años en la Escuela de Arquitectura. La primera era estudiante de los últimos años de Arquitectura, el segundo cursaba el Máster en Diseño Arquitectónico, y la última realizaba el curso de especialización "Planeamiento y Desarrollo Urbanístico", donde coincidió también con Beatriz Pineda. Tres programas de estudio diferentes que no impidió que entre ellos surgiera una amistad que se ha traducido en un primer premio en un concurso internacional.
Ha sido precisamente esta combinación de perfiles profesionales surgidos de los diferentes estudios realizados la que ha permitido formar un equipo equilibrado y multidisciplinar, capaz de presentar una propuesta que ha superado a otros 37 equipos. Y con el handicap añadido de que aunque Aleshiang Ben Torres e Ysel Jazquez se encuentran en la República Dominicana, el papel de Beatriz Pineda ha tenido el inconveniente de la distancia, ya que trabaja en el estudio "Urhahn Urban Design" de Amsterdam. En este proyecto, además, contaron con la participación del paisajista Adolph Gotschalk y del arquitecto Vencián Ben Gil.
Objetivos del proyecto "El principal objetivo de la propuesta era hacer de Puerto Plata un lugar mejor para los puertoplateños. Se utiliza La Puntilla como catalizador para conseguir este fin ya que su posición estratégica entre el centro histórico, el malecón y el puerto lo convierten en pieza clave que articula los tres escenarios convirtiéndolos en uno sólo" , afirma Beatriz Pineda.
El proyecto revitaliza La Puntilla creando un nuevo lugar en el que los puertoplateños se sientan orgullosos, genera identidad y suscita un interés adicional para el turismo. Se genera así un cambio progresivo en el modelo turístico, a la vez que se fomentan nuevas sinergias entre locales y turistas.
"La creación de un recorrido de sombra es el elemento clave de la propuesta que, cual eje articulador, va cosiendo los distintos elementos que encuentra a su paso, dotándolos de frescura y vida" , destaca la arquitecta.
De esta forma, se concibe un proyecto de arquitectura urbana y paisaje, sensible con la preexistencias del lugar, con la reutilización como filosofía principal, que incorpora también nuevos usos y programas culturales y artísticos, al tiempo que cuida el patrimonio cultural y las calles del centro histórico.