El pasado 15 de diciembre Obama instó al Congreso de los Estados Unidos a ofrecer incentivos a los estadounidenses que quieren hacer más eficientes energéticamente sus hogares. Las previsiones señalan que los incentivos posibilitarán que medio millón de hogares se rehabiliten en el plazo de un año y ha propuesto ir más allá.
La medida forma parte de un paquete de iniciativas de la Casa Blanca para impulsar la creación de empleo y de paso promover el ahorro energético y preservar el medioambiente. Obama resumió este mensaje con la idea de que el
"aislamiento es sexy" . Son precisamente estos mismos argumentos los que sugieren que el aislamiento es más "sexy" en España, según
AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes).
"El aislamiento es sexy" Según Obama el
"aislamiento es sexy" por su capacidad de ayudar a la gente a ahorrar. En palabras de Obama
"... si no has rehabilitado aún tu casa, no sólo se está escapando el calor o el aire acondicionado, sino también estás derrochando energía y dinero" ; es como si
"se fueran volando a través de la ventana billetes de 20 $ hacia la atmósfera; eso es lo que está sucediendo debido a la falta de eficiencia de los edificios" .
Más sexy en España, según AFELMA Es precisamente el argumento de la creación de empleo y la reducción del grado de dependencia energética (superior al 80% en la actualidad) y el ahorro energético (en España vuelan a la atmósfera unos 28 euros por mes por la falta de eficiencia) lo que hacen del aislamiento en la rehabilitación un recurso más importante en España, porque, además, pueden aportar, si se eligen lanas minerales, mayor confort acústico y protección frente al fuego.
En efecto, la tasa de paro en España se situó en el 19% a finales de 2009, frente al 10% de EE.UU.; además, el sector de la construcción reunía en Diciembre el 20% del paro registrado con 782.000 parados, siete puntos por encima de las cifras de 2007.
Precisamente,
AFELMA presentó en noviembre de 2009 su Plan de Rehabilitación Térmica de Edificios que estimaba una creación de 206.000 empleos, con lo que el desempleo en el sector de la construcción se situaría en el 14,6%, prácticamente en los niveles de 2007.