G56 , empresa que integra verticalmente servicios de Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Project Management, se ha adjudicado el proyecto y reforma integral del Hotel Laumon, con una propuesta creativa donde prima la confortabilidad, minimizando los gastos posteriores de explotación. El proyecto pretende reconvertir el edificio existente en un pequeño hotel urbano, de tres estrellas, destinado a cubrir la oferta de negocio y ocio de Barcelona. El nuevo hotel se situará en una zona que, con la construcción de la nueva estación del AVE, se convertirá en un nodo de conexiones clave. Gestionado por Acta Hoteles, contará con 30 habitaciones, así como con un restaurante, recepción y otras zonas comunes. La duración estimada del proyecto es de 8 meses, y su inauguración está prevista para el mes de febrero de 2011. La amplia experiencia de
G56 en proyectos hoteleros para grandes cadenas ha sido uno de los factores determinantes para la adjudicación de este nuevo encargo.
La cafetería se ha diseñado como un espacio independiente donde la luz y ambientación serán las claves para conseguirlo. Mediante luces indirectas y reguladas se recreará un ambiente íntimo y acogedor. Por lo que respecta a la ambientación,
G56 apuesta por la reproducción de postales de elementos que representan la identidad de Barcelona, creando un juego de percepciones abstracto. Cuando el visitante se acerque a las fotografías vislumbrará, únicamente, una trama de puntos ilegibles. En cambio, cuando se aleje, los píxeles adoptarán la forma de elementos tan característicos como el dragón del Parque Güell, el puerto Olímpico, la singular Gamba de Mariscal, entre otros.
El lobby es el resultado de envolver con curvas todos los "accidentes" que surgen de dividir un espacio pequeño fruto de la sectorización de usos distintos en establecimientos públicos. Se opta por hacer una intervención minimalista de tonos y colores (blanco, rojo y negro) pero rica en formas sinuosas y contrastes.
En cuanto a la ambientación con obras artísticas, se ha optado por convertir la rotulación de habitaciones y plantas en un elemento que dé personalidad a los pasillos. Inspirada en el Pop Art, la numeración estará sobredimensionada, creando ella misma una obra total que envuelva al cliente. Además, se utilizará la pintura de las paredes para realizar una "obra anónima" permanente. Se trata de pintar por detrás del cabezal de la cama una serie de franjas verticales de colores tenues, de manera que la pared se convierta en un lienzo.
En el campo del mobiliario, las melaminas con diseños y, sobretodo, acabados superficiales texturados también han aportado valor y economía al interiorismo.