• Consiga una instalación segura y ahorre tiempo y dinero.
• Con los fusibles electrónicos PFVx se evitan los cortes en su instalación.
• Proteja de manera segura ramales independientemente de la longitud de los cables.
• Rearme ramales remotamente, evite que en caso de sobrecarga o cortocircuito se apague todo su sistema.
• El display LCD, comunicación RS-232, alarmas de relé y activas nos permite supervisar y ofrecer información en tiempo real de la tensión de entrada, consumos de cada ramal y de cualquier problema de nuestra instalación.
¿Porqué poner protecciones a la salida de las fuentes de alimentación o en cargas alimentadas con DC? El cable es un material muy costoso. Siempre intentamos optimizar las instalaciones o diseño de nuestras máquinas utilizando la sección de cable más económica posible para nuestras necesidades.
Igualmente para economizar usamos el menor número posible de fuentes de alimentación para alimentar todos los componentes o partes de nuestra instalación o máquina. Con esto no solo economizamos la instalación sino que evitamos otro tipo de problemas como las corrientes de fuga, corrientes de arranque y problemas de compatibilidad electromagnética.
También es muy habitual utilizar una alimentación distribuida donde una fuente de alimentación de potencia convierte la corriente alterna de entrada a una tensión continua de bus que luego alimenta a otros convertidores locales que alimentan cada carga (como pueden ser los POL o similares sistemas de distribución). Con estos sistemas conseguimos el aislamiento y seguridad así como una tensión estable mediante la fuente de alimentación o convertidor principal y luego localmente con otros convertidores pequeños, quizás sin regulación ni aislamiento, convertimos a las otras tensiones necesarias. Esto reduce los tiempos de desarrollo, costes de mantenimiento y fabricación así como una mayor versatilidad a la hora de implementar nuevos componentes.
No obstante a veces hay ciertas consideraciones que no tenemos en cuenta ¿Qué pasa si hay un cortocircuito en uno de nuestros ramales o cargas? Algunas fuentes de alimentación tienen un sistema de protección contra sobrecargas de apagado (shutdown repower on to recover). Esto en algún caso puede ser deseable pero en muchas aplicaciones no es un sistema deseado. Si la fuente se apaga debe ir alguien para rearmarlo manualmente. En instalaciones remotas o sin personal de mantenimiento o en muchas máquinas esto no es lo más conveniente, supone desplazar a alguien para volver a poner el sistema en marcha, con el tiempo y coste que esto supone. Puede que ese cortocircuito no sea tal sino solamente un pico puntual. Muchas veces cuando el personal de mantenimiento se desplaza y vuelve a encender la fuente de alimentación todo funciona correctamente y no se sabe el motivo del fallo. Con lo que quizás este fallo se repite periódicamente y a veces aparentemente de forma aleatoria creando gran malestar y causando todo tipo de problemas.
Es más habitual utilizar una fuente de alimentación con otro tipo de protección como pueden ser un overpower, constan current o como mínimo un hiccup con autorecovery. Estos sistemas de protección nos permiten dar una mayor potencia durante unos segundos en caso de sobrecarga, muchas veces esto permite arrancar motores, convertidores DC/DCs u otras cargas capacitivas o inductivas con grandes picos de arranque. O por lo menos queremos una protección que se apague y vuelva a funcionar cuando el cortocircuito o sobrecarga se ha eliminado, este sistema hiccup realmente lo que hace es apagar la fuente de alimentación cuando detecta la sobrecarga, se vuelve a encender y si la sobrecarga persiste se vuelve a apagar y así se queda indefinidamente hasta que el problema desaparece. En algunos casos algunas cargas capacitivas se cargan tras varios intentos y el sistema sigue funcionando.
¿Pero que pasa si realmente hay un cortocircuito en uno de los ramales? Si realmente tenemos un cortocircuito y no es un pico puntual lo que va a pasar es que toda la corriente de la fuente de alimentación va a ir hacia ese ramal. Lo más probable es que la sección del cable no esté preparada para soportar ese flujo de corriente, esto evidentemente puede desembocar en un fuego. Además la avería del dispositivo que ha provocado el cortocircuito seguramente ya sea irreversible. Si hubiésemos desconectado ese ramal en el momento del cortocircuito podríamos haber evitado una avería mayor.
Para evitar este tipo de problemas se pueden poner fusibles. El problema es que cuando se funden hay que mandar a alguien a cambiarlos igualmente. Además tenemos que dimensionarlos para que soporten los posibles picos de arranque de las cargas pero que en caso de corto se abran. Las fuentes con capacidad de dar grandes picos de corriente ayudan a esta función.
Otra posibilidad son los magnetotérmicos. La parte magnética de éstos necesita normalmente intensidades de entre 10 y 20 veces el valor nominal para saltar de manera rápida. Es decir un C1A que es un magnetotérmico de 1 Amperio necesita 10 ó 20 amperios para disparar el eletroimán que lleva dentro y abrirse. En cuanto tenemos longitudes de cables largas las fuentes de alimentación no son capaces de accionarlos de manera fiable, por lo que seguimos teniendo un riesgo de ignición. Finalmente saltarán por temperatura pero la avería en los componentes que entrarán en corto será muy elevada y además al haber estado un largo tiempo hasta activar la parte térmica todo lo que estuviese alimentado con nuestra fuente de alimentación se habrá apagado.
Las fuentes de PULS son capaces de suministrar grandes intensidades de corriente en caso de cortocircuito y ayudan a abrir de manera fiable los magnetotérmicos siempre que la longitud de cable no sea muy larga.
Para saber si podremos disparar un magnetotérmico de forma rápida y fiable (menos de 10 ms normalmente) bastan con mirar la parte magnética donde nos indica la intensidad que necesita. Por ejemplo para uno magnetotérmico de 3 Amperios necesitaremos normalmente de 60 Amperios. Por lo que la impedancia del cable tendrá que ser menor de 0,4 Ohmios (R = V/I). Para seguir el cálculo necesitamos saber la sección del cable. Tomaremos la resistividad del cobre a 20°C de Y = 62,5 m/
W mm². Debemos contar con cable flexible la longitud real del cable, que es aproximadamente el doble de la longitud real, al ir trenzado. Con lo que para una sección de cable de 1,5 mm² nos quedaría:
0,4 Ohmios = 2 x longitud del cable / (62,5 m/
W mm²) x 1,5 mm².
Despejando obtenemos que la longitud máxima de cable para disparar de manera segura un magnetotérmico de 3 amperios con una sección de cable de 1,5 mm² es de 18,75 metros. Evidentemente necesitaremos una fuente de alimentación que sea capaz de dar 60 amperios en caso de cortocircuito.
En la mayoría de casos lo que pasará es que fuente no será capaz de suministrar esa corriente y si es capaz de hacerlo a 24 Vdc por lo que la longitud real será menor.
La mejor solución son los fusibles electrónicos. Estos fusibles electrónicos tienen un micro que supervisa la corriente que pasa y podemos programar a que valores queremos que se abra cada ramal o parte de nuestro circuito.
Electrónica Olfer tiene equipos de 2 y 4 canales y de 1-6 amperios o 1 a 10 amperios, programables en saltos de un amperio. Con estos equipos podemos jugar con el tiempo de disparo de hasta un valor de 1,2 veces la intensidad programada. Dejando así cierto margen para el disparo. Si la sobrecarga es mayor los tiempos de activación están fijados por defecto y permiten un disparo rápido de menos de 10 ms. La serie PVFE se puede rearmar remotamente, nos da alarmas por cada canal y tipo de fallo, se registran en su memoria no volátil interna las corrientes máximas y fallos ocurridos. De esta forma podemos proteger de manera segura cada parte de nuestra instalación además de supervisarla remotamente y tener información detallada de todo lo que pasa.
Incluso si no estábamos delante cuando pasó el error o se ha apagado el fusible tendremos los valores guardados y una pantalla de análisis de fallo que nos ayudará a identificar el último error.
Su display nos ayuda a corregir cualquier error de cálculo rápidamente. Da igual si pensábamos que un ramal consumiría sólo 2 amperios ya que en display vemos los consumos instantáneos y máximos y podemos cambiar la programación fácilmente desde el frontal o incluso desde un PC o cargando un fichero de programación. Igualmente podremos ampliar la instalación fácilmente cambiando rápidamente la configuración de los equipos.
Con estos equipos ya no tendremos problemas con la longitud de los cables ni con la sección ni que preocuparnos de posibles peligros. Protegeremos de manera fiable las cargas. Además esto nos permite que en caso de fallo de una parte del sistema el resto siga trabajando. En muchos casos aunque se pare un motor queremos que el PLC siga funcionando y controlando el resto de la instalación. Además la serie PFVB tiene limitación de corriente. Por lo que en caso de un cortocircuito en uno de los ramales la intensidad que dejará pasar por el mismo antes de abrirlo nunca superará 1,5 veces el valor programado. De esta forma no existirán ni siquiera microcortes en la alimentación de nuestro PLC.
El display LCD de estos fusibles electrónicos, así como su capacidad de comunicaciones RS-232 mediante el software gratuito o mediante protocolo con PLC, así como las alarmas de relé y de tensión 24 Vdc ofrecen la máxima información y versatilidad. Igualmente el poder cargar y guardar configuraciones nos permite una programación de los equipos de forma rápida y cómoda.
Sin protección fiable de ramales incluso con largos cables y su sistema de diagnóstico de fallos así como su memoria los hacen ideales para encontrar y solucionar cualquier problema en nuestra máquina o instalación.
La posibilidad de rearme remoto para la serie PFVE y la limitación electrónica de corriente para la PFVB hacen únicos estos fusibles electrónicos y nos ofrecen una gran versatilidad así como ahorro de tiempo y un mayor control y comodidad. Se puede implementar fácilmente una secuencia de intento de rearmes para evitar falsas alarmas.
Tanto la Unión Europea como Estados Unidos y Canadá están estudiando ampliar las exigencias en las protecciones de instalaciones y maquinaria y posiblemente los fusibles electrónicos serán obligatorios y no solo aconsejables en un futuro.
La serie PFVx es la mejor opción para proteger su sistema y tener un diagnóstico fiable y seguro.