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27 Mar '19

La luz natural fluye en un ático de diseño en la zona alta de Barcelona, redistribuido por Coblonal

Gracias a su intervención se han logrado aprovechar al máximo los atributos propios de la vivienda, incorporando además exclusivas piezas de iluminación y mobiliario preexistentes como parte esencial del proyecto



La luz natural es la gran protagonista en un ático recientemente reformado situado en el barrio del Putxet, en la parte alta de Barcelona. El estudio de interiorismo y arquitectura Coblonal ha sido el encargado de realizar el proyecto de redistribución, así como la definición de los materiales y acabados y su posterior construcción. Gracias a su intervención se han logrado aprovechar al máximo los atributos propios de la vivienda, incorporando además exclusivas piezas de iluminación y mobiliario preexistentes como parte esencial del proyecto.

Se trata de un ático de unos 95 m2, que parte de dos pequeños apartamentos abiertos a una generosa terraza longitudinal. La distribución original ya aunaba ambas piezas en una sola vivienda, pero con una distribución un tanto enrevesada y parcelada. La propuesta de Coblonal implicó importantes cambios, gracias a un excelente ejercicio de creatividad.

Las claves del proyecto son una generosa cocina abierta, que cuenta con el tamaño de una cocina tradicional, un nuevo distribuidor que hace de nexo entre la zona de día y la zona de dormitorios, la remodelación de la terraza, cuyas mallorquinas tamizan la luz solar y las distintas piezas de mobiliario e iluminación de diseño distribuidas por toda la vivienda.

Las claves del proyecto:

1. Una generosa cocina abierta:

"Renunciamos a una habitación, pero ampliamos y reunificamos la zona social de la vivienda en un amplio y luminoso espacio que reúne salón, comedor y cocina" explica Joan Llongueras, arquitecto – técnico interiorista y socio fundador de Coblonal.
De hecho, la cocina se reubica en el espacio que ocupaba una de las dos habitaciones individuales en la distribución original. Además de mejorar la zonificación de la vivienda, se consiguió un amplio espacio social donde reunir a la familia y amigos entorno a una mesa. Ahora, con esta configuración abierta, preparar algo de comer se vuelve también una actividad social, aunque manteniendo la disposición y proporciones de una cocina tradicional.

2. Un distribuidor para separar la zona de día y la zona de dormitorios:

En la distribución original un largo pasillo rodeaba la cocina para llegar a la zona social, en su lugar y frente a la puerta de entrada, encontramos una zona recibidor que actúa como distribuidor y enlace entre la zona social y la zona de las habitaciones y los aseos. Desde él, tenemos acceso a una amplia habitación con ventana a un patio de luces interior, a un baño completo que le da servicio, así como también a las vistas. También accedemos a una amplia habitación doble con baño suite y una pequeña zona vestidor con salida a la amplia terraza. El armario empotrado de esta habitación es la única pieza de obra que se ha conservado de la estructura anterior de la vivienda.

3. Una terraza con amplios ventanales que tamizan la luz solar:

La terraza ha sido completamente remodelada, sus grandes ventanales ofrecen una conexión fluida entre interior y exterior. Gracias a la orientación de la vivienda, mayoritariamente hacia el oeste, dispone de una abundante entrada de luz solar por las tardes que se tamiza sin necesidad de cortines, únicamente con la instalación de unas mallorquinas móviles. Se retiran unas antiguas jardineras de obra que rellenaban el perfil poligonal exterior, ganando amplitud y simplicidad. La terraza se ha impermeabilizado por completo y recubierto con lamas de madera de teca, de igual modo que las divisoras con las terrazas adyacentes.

4. Piezas de mobiliario e iluminación de diseño:

Únicamente hay luces empotradas en los baños y en la cocina, de acuerdo con los gustos de la propietaria. El resto de la iluminación se consigue mediante las diferentes lámparas repartidas por la vivienda y conmutadas a través de los enchufes e interruptores. Las lámparas, todas ellas piezas de diseño emblemáticas, cumplen perfectamente su doble función lumínica y estética. Una selección de piezas icónicas de mobiliario de diseño, como la butaca Lounge Chair de Charles y Ray Eames tapizada en cuero blanco completan el conjunto aportando elegancia y distinción. En definitiva, tal como apunta Joan Llongueras el proyecto ha logrado crear "Una caja perfectamente pensada para un contenido de colección".

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