El acceso a la vivienda en España se ha desplazado progresivamente hacia edades cada vez más avanzadas hasta situarse claramente en la madurez. La edad media de compra de una primera vivienda alcanza ya los 41,8 años, una cifra que evidencia cómo el incremento del precio de la vivienda ha ido retrasando el momento en el que los ciudadanos pueden acceder a una casa en propiedad.
El análisis de los datos más recientes del mercado inmobiliario, que facilitan el Consejo General del Notariado y el Colegio de Registradores de la Propiedad, muestra una relación directa entre la evolución de los precios y la edad de compra.
Un trabajo de investigación, fundamentado en el cruce de datos y con el apoyo de la IA, constata que, según el
Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) , cada incremento del 1% en el precio de la vivienda provoca un retraso aproximado de 0,24 años -casi tres meses- en la edad de acceso a la propiedad. Este fenómeno, definido como coeficiente de retraso generacional, explica en gran medida por qué la compra de la primera vivienda se ha desplazado casi una década desde hace 26 años.
Si a comienzos de los años 2000, el acceso a la primera vivienda se producía habitualmente entre los 31 y los 33 años, hoy ese momento se retrasa hasta situarse entre los 38 y los 41 años, lo que confirma que adquirir una propiedad ha dejado de ser un paso temprano en la vida adulta para convertirse en una decisión que llega mucho más tarde.
"El incremento del precio de la vivienda no solo afecta al mercado inmobiliario, tiene un impacto directo en el proyecto vital de las personas", explica el presidente del CGATE,
Alfredo Sanz . "Cada subida de precios obliga a prolongar el tiempo necesario para reunir el capital inicial que exige el sistema financiero, lo que retrasa inevitablemente el momento de compra", asegura.
Este trabajo, basado en métricas oficiales, también pone de relieve que el acceso a la vivienda está condicionado por las diferencias territoriales, configurando lo que los expertos denominan ya "la geografía del retraso". Las comunidades con precios de vivienda más contenidos permiten un acceso relativamente más temprano, mientras que los mercados más tensionados empujan la edad de compra hacia etapas mucho más avanzadas de la vida.
En este sentido, las comunidades autónomas de Murcia, Castilla-La Mancha o Extremadura registran edades medias de compra cercanas a los 45 años, lo que las sitúa entre las regiones donde el acceso a la vivienda se produce antes. En el extremo opuesto se sitúan Baleares y Canarias, donde la edad media de los compradores se acerca a los 50 años, impulsada por los elevados precios de la vivienda y el peso del comprador internacional o de segunda residencia. Comunidades con fuerte presión inmobiliaria como Madrid y Cataluña se sitúan en torno a los 47 años de media.
"Estas diferencias territoriales no responden tanto a la evolución de los salarios como al comportamiento del mercado inmobiliario en cada comunidad. El precio del suelo, la presión turística o la presencia de compradores con mayor capacidad de inversión, normalmente fondos de inversión internacionales, influyen de manera determinante en el momento en el que los residentes pueden acceder a una vivienda en propiedad", resume
Sanz .
Además, el análisis que arroja la IA identifica un fenómeno estructural que explica el retraso generacional en el acceso a la vivienda: a medida que aumenta el precio del metro cuadrado, también lo hace la cantidad de ahorro previo necesaria para poder afrontar la compra de una vivienda, lo que obliga a prolongar durante años el periodo de acumulación de capital antes de poder acceder al mercado.
Para el presidente del CGATE, esta tendencia confirma que el mercado residencial atraviesa un cambio profundo que afecta directamente a las distintas generaciones. "La vivienda siempre ha sido el punto de partida para muchos proyectos vitales. Cuando su acceso se retrasa casi una década, también se retrasa la estabilidad residencial y la planificación familiar", afirma.
Desde
el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España se advierte de que esta evolución refleja un desafío para el mercado. "Si el precio de la vivienda continúa creciendo por encima de la capacidad real de ahorro de los ciudadanos, el retraso en el acceso a la propiedad seguirá ampliándose", mantiene Sanz. "El precio de la vivienda está robando tiempo de vida a las nuevas generaciones", finaliza.