Sólo el 11,4% de las empresas españolas del sector de la construcción utiliza actualmente la inteligencia artificial (IA), tal y como se puso de manifiesto durante la presentación del
I Congreso de Innovación en Construcción, Edificación, Infraestructuras y Concesiones (IC2) , que busca acelerar la digitalización de un sector actualmente a la cola, pues en la industria el uso de la IA alcanza el 17,5%, en el sector servicios llega al 25,7% y en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se eleva hasta el 60%.
Dentro del reducido grupo de empresas de la construcción que actualmente usan la IA, una de sus aplicaciones más extendidas es el análisis estratégico de datos para apoyar la toma de decisiones empresariales. En este caso, cerca del 26% de las compañías del sector sí que está empleando herramientas de IA con este objetivo. Aun así, la cifra continúa siendo inferior a la de otros sectores económicos, donde esta aplicación alcanza el 42% en la industria, el 45% en los servicios y el 70% en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación.
Por otro lado, la falta de profesionales especializados también condiciona el ritmo de adopción tecnológica. En España el número de expertos en digitalización y nuevas tecnologías sigue siendo reducido y en el sector de la construcción apenas alcanza el 1% de los profesionales. Esta proporción se sitúa por debajo de la industria, donde llega al 1,5%, del sector servicios, donde alcanza el 6%, y queda muy lejos del sector tecnológico, donde los perfiles especializados representan alrededor del 42%.
Barreras para la adopción de la IA El poco uso de la inteligencia artificial en la construcción responde a una combinación de factores económicos, regulatorios y culturales. Uno de los principales obstáculos es el elevado coste inicial que supone incorporar innovaciones tecnológicas, una inversión que muchas empresas, especialmente pymes, perciben como arriesgada ante la falta de retornos inmediatos.
A ello se suma que los instrumentos de financiación disponibles no siempre facilitan el paso desde el desarrollo experimental hasta la implantación en proyectos reales, mientras que la baja participación de las pymes en actividades de investigación e innovación limita la difusión de nuevas soluciones en el sector.
Asimismo, el marco normativo también influye, pues la ausencia de mecanismos claros de evaluación técnica y de aseguramiento para soluciones innovadoras genera cautela entre promotores, direcciones facultativas y empresas constructoras. Además, los procesos de contratación, especialmente en obra pública, suelen favorecer soluciones ya consolidadas.
Finalmente, existe también una barrera cultural. La construcción mantiene en muchos casos una cultura conservadora y con cierta aversión al riesgo que ralentiza la incorporación de nuevas tecnologías. A ello se añade el déficit de formación especializada en digitalización, automatización o inteligencia artificial, lo que dificulta que las empresas puedan integrar estas herramientas en sus procesos productivos.
Frente a ello,
el Congreso IC2 -que se ha vuelto a presentar en el marco de REBUILD-
se convertirá en una plataforma para descubrir oportunidades de colaboración, impulsar la transferencia de conocimiento y visibilizar la potencia innovadora del sector de la construcción , no solo en España, sino a escala global, para encarar sus distintos retos, entre los que sin duda se encuentra el avance en términos de digitalización y uso de nuevas tecnologías.