Entrevista con
Neus Generó , Iberia R&D Product Development Sr. Manager, y
Sergi Gutierrez , Iberia Materials and Compounds R&D Manager, que nos explican por qué se ha tomado la decisión de eliminar completamente las cloroparafinas cloradas de cadena media (MCCP) de todos nuestros cables, anticipándonos a las futuras restricciones de la normativa
REACH .
Un paso más allá del cumplimiento normativo "No se trata solo de cumplir una futura normativa, sino de liderar un cambio en la industria del cable." —
Neus Generó Prysmian ha eliminado completamente las MCCP de sus cables. ¿Qué ha motivado esta decisión y por qué es relevante para el sector? Neus Generó: En Prysmian hemos tomado la decisión de eliminar completamente las cloroparafinas de cadena media (MCCP) de todos nuestros cables con una visión que va más allá del cumplimiento normativo. Tradicionalmente, estas sustancias han formado parte de los compuestos de PVC por su contribución a la flexibilidad y al comportamiento frente al fuego, pero hoy disponemos de un mayor conocimiento sobre su impacto ambiental y los riesgos potenciales para la salud.
Nuestra decisión responde a una estrategia clara: anticiparnos a la evolución regulatoria europea bajo REACH y, al mismo tiempo, avanzar hacia un modelo de producto más sostenible, seguro y alineado con los principios de economía circular. No se trata únicamente de reaccionar a una prohibición futura, sino de liderar un cambio en el sector, demostrando que es posible eliminar sustancias preocupantes sin comprometer las prestaciones técnicas.
Esta iniciativa marca un punto de inflexión en la industria del cable, porque demuestra que la innovación en materiales puede ir de la mano de la sostenibilidad, estableciendo un nuevo estándar más exigente para todo el mercado.
Para entender el contexto, ¿qué son exactamente las MCCP y qué función han tenido tradicionalmente en los cables? Sergi Gutiérrez: Las MCCP son parafinas cloradas de cadena media que se han utilizado históricamente en compuestos de PVC como plastificantes y agentes retardantes de llama. Su principal valor reside en que permiten optimizar propiedades clave como la flexibilidad del material, su comportamiento frente al fuego y su procesabilidad, todo ello a un coste competitivo.
Por esta combinación de prestaciones técnicas y eficiencia económica, su uso se ha extendido durante décadas en la industria del cable. Sin embargo, este modelo basado en sustancias funcionales de bajo coste está evolucionando, ya que hoy el sector debe integrar también criterios de sostenibilidad, seguridad química y reciclabilidad en el diseño de materiales.
El impacto ambiental y la futura regulación Estas sustancias están clasificadas como persistentes, bioacumulativas y tóxicas. ¿Qué implicaciones tiene esto para el medio ambiente y para la salud de las personas? Neus Generó: Efectivamente, las MCCP están clasificadas como sustancias persistentes, bioacumulativas y tóxicas (PBT), lo que implica que no se degradan fácilmente en el medio ambiente y tienden a acumularse tanto en los ecosistemas como en los organismos vivos.
Esta persistencia provoca su acumulación progresiva en la cadena alimentaria, con impactos significativos sobre la biodiversidad. A largo plazo, este fenómeno puede generar efectos difíciles de revertir, lo que justifica el creciente enfoque regulatorio sobre este tipo de sustancias.
Desde el punto de vista de la salud humana, la exposición puede ser especialmente relevante en determinadas fases del ciclo de vida del producto, como la fabricación o el reciclaje, donde pueden generarse emisiones o residuos que contienen estos compuestos. Por ello, eliminar las MCCP no solo reduce el impacto ambiental, sino que también contribuye a mejorar la seguridad de los procesos industriales y de las personas implicadas.
La normativa europea REACH prevé restringir el uso de MCCP antes de 2027. ¿Cómo afecta esta regulación al sector del cable? Neus Generó: Las MCCP están identificadas como sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) dentro del marco REACH desde 2021, y existe una propuesta para restringir su uso en aplicaciones como los cables mediante su inclusión en el Anexo XVII, con un horizonte de eliminación antes de enero de 2027.
Para el sector del cable, esto implica una transformación relevante, ya que obliga a reformular compuestos, adaptar procesos y validar nuevas soluciones que mantengan las prestaciones requeridas por normativa y por los clientes.
En este contexto, la anticipación es clave. Aquellas compañías que reaccionen tarde podrían encontrarse con dificultades técnicas o de suministro, mientras que avanzar con antelación permite gestionar la transición de forma controlada, minimizar riesgos y ofrecer ya hoy soluciones alineadas con el futuro regulatorio.
Prysmian ha decidido adelantarse a esa regulación. ¿Qué significa en la práctica anticiparse a este cambio normativo? Neus Generó: Anticiparse significa integrar la evolución regulatoria dentro de la estrategia de innovación y desarrollo de producto, en lugar de esperar a que la normativa sea de obligado cumplimiento.
En Prysmian esto se ha traducido en completar la eliminación de las MCCP en toda nuestra gama de cables antes de que la restricción entre en vigor, garantizando que nuestros productos ya cumplen con los futuros requisitos regulatorios.
Pero, más allá del cumplimiento, anticiparse también significa generar valor para nuestros clientes: ofrecer soluciones preparadas para el futuro, evitar cambios urgentes en especificaciones o homologaciones y facilitar la adopción de criterios de sostenibilidad.
El desafío técnico: reformular sin perder prestaciones "El reto no era sustituir un ingrediente, sino rediseñar el equilibrio completo del compuesto." —
Sergi Gutiérrez Eliminar las MCCP no es simplemente retirar un ingrediente. ¿Cuáles han sido los principales retos técnicos al reformular los compuestos? Sergi Gutiérrez: Efectivamente, eliminar las MCCP no consiste en sustituir un componente de forma directa, ya que estas sustancias formaban parte del equilibrio global del compuesto de PVC.
Su función afectaba simultáneamente a múltiples propiedades: flexibilidad, comportamiento frente al fuego, estabilidad térmica y procesabilidad durante la extrusión. Por tanto, el reto ha sido rediseñar el sistema completo del material para mantener todas estas prestaciones sin recurrir a cloroparafinas.
Esto ha requerido un trabajo de formulación, selección de materias primas alternativas y validación mediante ensayos tanto a nivel de laboratorio como industrial. El objetivo ha sido garantizar que el cliente final no perciba ninguna diferencia en el rendimiento del cable.
¿Qué soluciones técnicas se han desarrollado para mantener las mismas prestaciones en los cables sin utilizar MCCP? Sergi Gutiérrez: Se han desarrollado nuevas formulaciones basadas en sistemas de plastificación alternativos y paquetes ignífugos optimizados, capaces de reproducir el comportamiento que antes se obtenía con las MCCP.
Estas soluciones no son equivalentes uno a uno, sino que combinan distintos aditivos para alcanzar el mismo equilibrio de propiedades. Esto incluye ajustar la respuesta al fuego, la flexibilidad del compuesto y su comportamiento durante el procesado.
El resultado es un sistema más avanzado desde el punto de vista técnico, que permite mantener el rendimiento del cable y, al mismo tiempo, eliminar una sustancia clasificada como preocupante.
¿Ha implicado esta transición cambios en los procesos de fabricación o en la forma de extruir los cables? Sergi Gutiérrez: Sí, la transición ha requerido adaptar los procesos industriales, especialmente en lo que respecta a los parámetros de extrusión.
Los nuevos compuestos pueden presentar comportamientos distintos en términos de viscosidad, estabilidad térmica o procesado, por lo que ha sido necesario ajustar condiciones como temperaturas, velocidades o configuración de equipos para garantizar una calidad constante.
Más sostenibilidad y mejor reciclabilidad Más allá del cumplimiento normativo, ¿qué beneficios aporta la eliminación de MCCP en términos de sostenibilidad y economía circular? Neus Generó: La eliminación de las MCCP aporta beneficios claros a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. En primer lugar, reduce la presencia de sustancias tóxicas y persistentes, lo que contribuye a disminuir la huella química de los cables.
Además, facilita significativamente el reciclaje del PVC. Cuando los materiales contienen MCCP, su reciclado implica arrastrar esa contaminación química a nuevos productos, lo que es incompatible con los principios de una economía circular segura. Al eliminarlas, se mejora la calidad de los reciclados y se favorece su reutilización en nuevos ciclos productivos.
Mirando al futuro Para terminar, ¿qué mensaje os gustaría trasladar a clientes e instaladores sobre esta transición hacia cables libres de MCCP? Sergi Gutiérrez: La transición hacia cables libres de MCCP no es solo un cambio de formulación, sino un paso adelante en toda la cadena de valor.
Este proyecto demuestra que es posible innovar en materiales sin perder prestaciones técnicas. Uno de los mayores retos ha sido precisamente mantener el equilibrio del compuesto (flexibilidad, comportamiento frente al fuego y procesabilidad) y lo hemos logrado mediante el desarrollo de nuevas formulaciones con plastificantes y sistemas ignífugos alternativos.
Neus Generó: Pero, más allá del reto técnico, el beneficio es claro: estamos eliminando sustancias clasificadas como persistentes, bioacumulativas y tóxicas, que pueden acumularse en el medio ambiente y en la cadena alimentaria, reduciendo así el impacto ambiental y los riesgos potenciales para la salud.
Para clientes e instaladores, esto se traduce en varias ventajas prácticas: trabajar con productos ya alineados con la futura normativa REACH, sin necesidad de adaptaciones posteriores, mejorar la trazabilidad y el cumplimiento en proyectos cada vez más exigentes en criterios ESG, y contribuir a una economía circular más segura, facilitando el reciclaje de los cables sin perpetuar sustancias problemáticas.
Sergi Gutiérrez: Además, anticiparnos a la regulación significa ofrecer hoy soluciones que cumplirán mañana. Esto da tranquilidad a toda la cadena (desde el prescriptor hasta el instalador) porque reduce incertidumbre y evita tener que replantear especificaciones en el futuro.
Neus Generó: En definitiva, creemos que sostenibilidad, innovación y anticipación normativa pueden ir de la mano. En Prysmian seguiremos trabajando en esta línea para ofrecer cables más seguros, más sostenibles y preparados para los retos futuros del sector.
NEUS GENERÓ Iberia R&D Product Development Sr. Manager
SERGI GUTIERREZ Iberia Materials and Compounds R&D Manager