La
nueva Delegación Territorial de la ONCE en Castilla y León ha obtenido la
certificación BREEAM ES Nueva Construcción con la calificación Excepcional , el máximo nivel de reconocimiento del esquema de certificación de edificios de nueva construcción de BREEAM en España. La evaluación, realizada por la Asesora BREEAM Ana Blasco, de Vireo, acredita el elevado desempeño del edificio en materia de sostenibilidad tras analizar aspectos relacionados con la gestión de obra, la salud y el bienestar de los ocupantes, el ahorro energético, el grado de accesibilidad, el consumo de agua, los materiales utilizados, la gestión de los residuos, la biodiversidad del entorno, la contaminación producida y el grado de innovación.
La entrega oficial de la placa acreditativa de la certificación tuvo lugar en las propias instalaciones de la delegación. Como muestra del compromiso compartido con la accesibilidad y la inclusión, la placa incorpora también su identificación en sistema Braille, permitiendo que la información sobre la certificación sea legible para todas las personas.
El edificio destaca por su elevado rendimiento ambiental, con importantes mejoras respecto a un edificio normativo que se traducen en una reducción del 54 % de la demanda energética, un 84,6 % menos de consumo de energía primaria, una disminución del 89 % de las emisiones de CO₂ y un ahorro del 60 % en el consumo de agua. Además, durante la fase de construcción se recuperó el 99,96 % de los residuos generados, muy por encima de la media nacional. Estos resultados son fruto de la incorporación de numerosas estrategias de sostenibilidad en el diseño, la construcción y la operación del edificio.
El delegado de la ONCE en Castilla y León,
Ismael Pérez , remarca la importancia de la obtención del máximo estándar de sostenibilidad ambiental BREEAM Excepcional que se puede conseguir en España y, en este caso, por primera vez para un edificio de la ONCE a nivel estatal. A su vez, pone en valor la firme decisión de la institución que representa en su compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible y la agenda 2030 y hace hincapié en cómo las instituciones y empresas de este país deben de alzar su mirada hacia horizontes que van más allá de la responsabilidad social corporativa (RSC),
comprometiéndose con los valores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) , que se centran en la medición y cuantificación del impacto de una empresa en términos de sostenibilidad , respecto de la actividad que esta realiza.
La asesora BREEAM de Vireo,
Ana Blasco , ha añadido que "la visión de la propiedad, el compromiso de la unidad de obras, el excelente trabajo del equipo de diseño, la implicación de una constructora alineada con los objetivos del proyecto y una eficaz dirección y gestión de proyecto han hecho posible alcanzar este hito. Más allá de la certificación obtenida, este proyecto pone de manifiesto que la excelencia en sostenibilidad nace de la colaboración entre todos los agentes implicados."
Por su parte,
Jacobo Molina , responsable de Comunicación de BREEAM ES, destaca que "la ONCE es un referente internacional y realizan una labor social fundamental. Con la certificación de su Delegación Territorial en Castilla y León, la ONCE no solo ratifica su compromiso social, sino que demuestra su esfuerzo por trasladar ese mismo compromiso hacia el medioambiente y una construcción sostenible. Alcanzar la calificación BREEAM Excepcional exige un gran esfuerzo, pero ejemplifica cómo la incorporación de criterios sostenibles desde las primeras fases del proyecto permite reducir el impacto ambiental del edificio, optimizar el uso de los recursos y mejorar el bienestar de sus usuarios".
Medidas excepcionales que acreditan la sostenibilidad El primer factor que destaca en la Delegación Territorial es el excelente aprovechamiento urbano del suelo sobre el que está construido. De este modo, un antiguo aparcamiento de Valladolid se ha convertido en una sede corporativa moderna, que revaloriza su entorno y que ofrece un nuevo espacio de encuentro cultural para los vecinos y empresas de la zona. Antes de iniciar el proceso de construcción y regeneración urbana, todos los vecinos del proyecto fueron informados de cómo sería la etapa de ejecución de obra y de las características del proyecto, haciendo partícipe a la comunidad vecinal del proyecto desde el mismo inicio de la obra.
En materia de
eficiencia energética , el proyecto incorpora iluminación LED de alta eficiencia, un sistema de monitorización de consumos con contadores individualizados y un sistema de gestión del edificio (BMS). Además, tiene la capacidad de producir energía con una instalación fotovoltaica y con sistemas de transporte vertical de bajo consumo. Para evitar el derroche de agua y ahorrar al máximo su consumo, se han instalado griferías y aparatos sanitarios de bajo consumo, contadores con detección de fugas conectados al BMS y sistemas de reutilización de aguas pluviales y aguas grises para el riego de sus zonas verdes.
El proyecto también pone el foco en
la salud y el bienestar de los usuarios mediante el diseño de espacios de trabajo con abundante iluminación natural, utilización de materiales con bajas emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) y orientación de los puestos de trabajo hacia las zonas ajardinadas del edificio. Además, el jardín cuenta con un espacio reservado para el esparcimiento de los perros guía que puedan acompañar a profesionales o visitantes del inmueble.
Respecto a los materiales y la economía circular, se han empleado materiales con Declaración Ambiental de Producto (DAP), productos con bajo impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida y materiales con aprovisionamiento responsable. Asimismo, el edificio dispone de espacios destinados a la separación y reciclaje de residuos, mientras que la gestión de los residuos de construcción ha permitido alcanzar una tasa de recuperación del 99,96 %. En el apartado ecológico, el proyecto contempla medidas para
mejorar la biodiversidad del emplazamiento; utilizando vegetación autóctona para reducir al máximo la demanda hídrica y ofreciendo refugios para especies de insectos polinizadores que mejoran la flora local.
Por último, el edificio incorpora una serie de medidas de gestión y movilidad sostenible, entre las que destacan la participación de todas las partes implicadas durante el proyecto, la verificación del comportamiento de la envolvente térmica, la aplicación de prácticas de construcción responsable, la minimización de impactos de la obra, el análisis del coste del ciclo de vida de materiales y la implantación de un
Plan de Movilidad con puntos de recarga para vehículos eléctricos y una plataforma de coche compartido. Esta combinación de estrategias demuestra un enfoque integral de la sostenibilidad, que abarca desde la eficiencia energética y la reducción del impacto ambiental hasta el bienestar de los usuarios y la gestión responsable de los recursos durante todo el ciclo de vida del edificio.